El gigante tecnológico Google anunció que gracias a su procesador cuántico Sycamore una computadora avanzada logró alcanzar la "supremacía cuántica" por primera vez y fue capaz de realizar en 200 segundos una tarea específica que a las mejores supercomputadoras del mundo les llevaría 10.000 años completar.

La revista Nature ha publicado este miércoles la versión definitiva del artículo científico en el que Google explica el presunto mayor avance de la historia en computación cuántica. Esta publicación oficial incluye las respuestas del equipo de Google a las dudas planteadas por los científicos que revisaron el texto.

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En su artículo, Google defiende haber logrado en 3 minutos y 20 segundos una operación para calcular números aleatorios que al ordenador convencional más potente de la actualidad le llevaría miles de años.

En las computadoras clásicas, la unidad de información se denomina "bit" y puede tener un valor de 1 o 0. Pero su equivalente en un sistema cuántico, el cúbit (bit cuántico), puede ser 1 y 0 al mismo tiempo.

Este fenómeno abre la puerta para que se realicen múltiples cálculos simultáneamente. Pero los cúbits deben sincronizarse utilizando un efecto cuántico conocido como entrelazamiento, que Albert Einstein denominó "acción espeluznante a distancia".

Sin embargo, los científicos han tenido dificultades para construir dispositivos efectivos con los cúbits suficientes para que puedan competir con las computadoras convencionales.

Sycamore contiene 54 cúbits, aunque uno de ellos no funcionó, por lo que el dispositivo utilizó 53 cúbits.

Computadora Cuántica Google

Desde el día de la filtración, IBM, el gran competidor comercial de Google por el reinado cuántico, ha publicado artículos o comunicados e invitado a periodistas a su sede para rebajar la importancia del anuncio de Google. "Defendemos que una simulación ideal de la misma tarea [que explica Google en su artículo filtrado] puede ser ejecutada por un sistema convencional en 2,5 días y con mayor fidelidad", dice IBM en un post sacado de un artículo científico que aún no ha pasado la revisión de otros expertos, pero que, según esta empresa, lo hará. Es decir, Google exagera. Y mientras tanto, Google ha optado por guardar silencio.

Hasta ahora. Un mes después de la filtración inicial, y tras la publicación del artículo oficial, Google por fin ha explicado su versión y ha respondido a IBM en una rueda de prensa telefónica desde Santa Barbara (California) donde ha participado EL PAÍS. "Incluso con los 2,5 días de IBM, es mucho más que los 3 minutos 20 segundos que empleó nuestro ordenador y estamos portanto en régimen de supremacía cuántica", ha dicho John Martinis, líder del proyecto cuántico de Google.

Era la tercera vez que periodistas de todo el mundo preguntaban a Martinis y Sergio Boxio, el informático cuántico español que ha diseñado el algoritmo usado para el experimento, que aclararan las dudas que ha levantado IBM. "Es un especie de carrera.

 Esperamos que en el futuro que los ordenadores cuánticos superen ampliamente lo que somos capaces de hacer con estos algoritmos", ha dicho un Martinis visiblemente irritado, que insistía que la noticia hoy era la proeza lograda por el ordenador cuántico de Google y no las dudas generadas por IBM. "Este experimento es sobre construir el ordenador cuántico más potente en el mundo ahora mismo y enseñar que las cosas funcionan bien, y somos optimistas sobre el futuro", ha concluido Martinis.

Desde la comunidad científica aspiran poner un poco de calma en esta batalla comercial. “IBM asegura que puede reproducir el cálculo del ordenador cuántico de Google mediante un manejo astuto de las capacidades de un ordenador convencional”, dice Diego Porras, investigador en tecnologías cuánticas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y añade: “En los próximos meses se estudiará en detalle si el ordenador cuántico de Google puede efectuar una operación que supera a cualquier ordenador clásico.

En cualquier caso, no se pone en duda que en algún momento un ordenador de, digamos, 100 qubits podrá superar a uno convencional”.

La comunidad cuántica necesitará ahora un tiempo para analizar las afirmaciones que ya ha presentado oficialmente Google: "Es un experimento tan complejo que nos va a llevar tiempo comprobar que está funcionando como Google dice", dice Juani Bermejo-Vega, informática cuántica e investigadora en la Universidad de Granada. "Porque en ciencia hay que contrastar los resultados, sobre todo siendo un tema tan político".

Sundar Pichai, presidente ejecutivo de Google, ha querido mostrar su apoyo al equipo cuántico y se ha desplazado al laboratorio de Santa Barbara (California) para acompañarles en directo: “Este logro es un buen recordatorio de que los avances científicos son maratones, no sprints. En Google siempre hemos creído en apuestas a largo plazo. Las llamamos ‘moonshots’ [objetivo la Luna]. Siempre hemos sabido que la computación cuántica ha sido uno de ellas”.

En un comunicado separado, los científicos de Google apuntan cuáles pueden ser en el futuro algunas de las aplicaciones con ordenadores cuánticos: "Baterías ligeras para coches y aviones, nuevos catalizadores que pueden producir abono más eficientemente (un proceso que ahora produce un 2% de las emisiones de carbón mundiales) y medicamentos más efectivos".